- Si yo pongo un plato encima de la mesa y mi mujer lo aparta,
¿quién está más loco de los dos?
- Yo, porque yo loco loco, y mi mujer loquita.
- ¿Es esto una casa de empeños?
- Sí, pero está cerrado.
- Déjeme pasar.
- Disculpe, le acabo de decir que está cerrado.
- ¡Que me deje pasar!
- Bueno, si se empeña...
- ¡Tienes que cambiar!
- Me gusta como soy.
- Ya, pero mete la segunda que vas a quemar el motor.
- El deporte ese de las espadas... ¡me da miedo!
- ¿Esgrima?
- No, no, miedo, miedo de verdad.
- Me han ofrecido dos cursos, uno de esgrima y otro de albañilería.
- ¿Y cuál vas a hacer?
- No lo sé, estoy entre la espada y la pared.
- Estoy a favor de la libertad de expresión.
- Y yo.
- Tú te callas.
- ¿Has estado alguna vez en un laberinto?
- No.
- Pues no sabes lo que te pierdes.
Dos amigos se encuentran y le dice uno al otro:
- El pasado fin de semana estuve en la Plaza de España de Barcelona y
había por lo menos cien mil palomas.
- ¿Mensajeras?
- No, no te exagero.
Una madre y un hijo conversan:
- ¿Por qué le gustas a esa chica?
- Porque le parezco guapo, inteligente y fuerte.
- ¿Y ella por qué te gusta a ti?
- Porque le parezco guapo, inteligente y fuerte.
- Oye, ¿tú de dónde eres?
- De Madeira.
- ¡Igual que Pinocho!
- Qué aburrimiento, voy a cambiar de canal.
- Eres el gondolero más tonto que conozco.
- Los que habéis escrito «haber» en lugar de «a ver» deberíais «hirviendo» cómo corregir vuestra ortografía.

Dice un señor a otro:
- ¿Te gustan los toros?
- Sí
- ¡Pues tienes el mismo gusto que las vacas!
Una chica le dice a otra:
- ¿Sabías que estoy loca por las telenovelas?
Y la amiga le responde:
- Sabía que estabas loca, pero no la causa.
(Enviado por Daniel Moya, 9 años, de Santiago de Chile)
¿Un terapeuta son 1024 gigapeutas?
- Me he comprado una impresora/escáner por 20 euros.
- ¡Impresionante!
- Sí, y escaneante.
- ¿Qué tal? ¿Nervioso?
- Si, un poco...
- ¿Es tu primera vez?
- No, ya había estado nervioso antes...
- ¿Usted, de dónde es?
- De Río.
- ¡Anda!, como los cangrejos.
(Enviado por A. Faro)