(Las frases autorreferentes anteriores, están aquí)
118.344 | Presto voy a saludar a toda la linda gente porque ya rápidamente aquí yo empiezo a cantar. Y en trance de comenzar sin ganas de papelón voy a hablar de una cuestión (que son dos en realidad) es por eso que aquí va, señores, mi intervención. Si me fijo en el lenguaje la cosa se me complica pues en mi mente repica una duda muy salvaje. Y antes que llegue mi viaje adonde van los difuntos ¿por qué escribimos, pregunto, pues me tiene preocupado, todo junto separado y separado todo junto? Y si un fruto empiezo a ver se me genera una duda que mi mente no ayuda para nada a resolver. No le encuentro parecer mas esto a mí me sonroja y me causa gran congoja (no tanto como mi suegra) ¿por qué las ciruelas negras cuando están verdes, son rojas? Estos temas hoy les dejo a los grandes payadores y sé que harán los favores de responder sin complejos. No quiero queden perplejos ¡sé que sabrán contestar y mis dudas aclarar! es por ello y justamente que digo así prontamente: ¡mil gracias les quiero dar! Ahora pasando a otra cosa saludos del perseguido quien aún anda metido en producciones pomposas. Su vida es color de rosa pues mucho dinero gana hoy no quiere hacer macanas sino una gran posición para volver al fogón y reconquistar a Ana. ¡Discúlpeme payadora! si es que yo he sido indiscreto, pero si en verdad me meto es por vuestro bien señora. Y espero llegue la hora que otra vez juntos estén que todo sea para bien porque es un gran tipo el mozo aunque un poco aparatoso pero es noble cien por cien. A Paco yo lo ignoré por hacer de celestino, mas como no es mi destino el de ser un descortés aquí le pongo a sus pies dejando para que cuente «quiñe» y «quiñe» justamente y «pura» justito al lado «kila» que viene pegado con dos «meli» finalmente. |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). febrero 2007 ![]() En lenguaje amerindio (araucano-mapuche): |
119.988 | Hizo aquí su aparición Don Quijote de la lengua, que no haya en su lucha mengua deseo de corazón, mas me dará la razón (si es que recupera el tino) que las vueltas del camino en el que quiso adentrarse no le otorgarán ni un parce peleando contra molinos. Loco era el original y cuerdo el actual hidalgo veloz tanto como un galgo corriendo tras un pardal que en cruzada individual se enfrenta a los elementos y actuando como un sargento pone firme al atrevido por los horrores vertidos en público documento. Alabo su gran valor y en esta empresa me engancho pretendiendo hacer de Sancho o si prefiere, mejor, puedo aportar mi candor aplicando a esta tarea cualquier acción, aunque fea, a cielo raso o cubierto pues me confieso, Roberto, quiero ser su Dulcinea. Cabalgaremos muy juntos en pos de elevada meta: desterrar de este planeta aquellos raros asuntos que ni cosidos con puntos pueden sanarnos la herida que produce en nuestra vida errores tan temerarios, pateando así el diccionario en una acción homicida. Supongo que toma nota quien perdió por su porfía el postrer de los tranvías al tomarse a la chacota la advertencia de estar rota la relación amorosa, mas tiene gracia la cosa que por persona interpuesta el perseguido se apresta a ofrecerme aquí una rosa. Le sugiero al Nono Lolo que no haga de intermediario de ese hombre estrafalario que se va a quedar muy solo, pues ni rosa ni gladiolo ablandarán mi postura, hoy ofrezco mi hermosura al gran caballero andante y a lomos de Rocinante compartiremos locura. Perdone que no comente de forma bien detallada aquellas dudas glosadas que nos dejó anteriormente pero, Nono, de repente, de esta forma tan aguda me contagia a mí sus dudas y no encuentro explicación, mas dice la tradición que elija las más… peludas. Creo que ya he repartido dando yo a diestro y siniestro y me aboco ahora a lo nuestro contando como es debido: doble uno ¿permitido? doble nueve ¿también vale? doble ocho ¡ay, que enrale! Es que a mí la primavera como a cualquiera la altera y el corazón se me sale. |
parce = Cédula que por premio daban los maestros de gramática a sus discípulos y les servía de absolución para alguna falta ulterior. Ana Bol i Zantes, (Girona, España) marzo, 2007 |
121.799 | En los sitios por doquiere, es decir, en cualquier zona, los dichos, como en Girona, hay que ver cuanto difieren; según Ana lo sugiere se dice que «ante la duda» elijas la más «peluda», en cambio el que yo me sé cambia las «eses» por «tes» en la palabra «sesuda». Aunque debo yo admitir que no hubo oportunidad de saber si era verdad en eso del elegir y aquí me apresto a decir de manera harto elocuente que lo tengan bien presente y lo den siempre por bueno: ¿Que si poco o muchos senos...? Con dos tengo suficiente. Y no sé por qué motivo lo dicho me rememora a un gran cómico que otrora, ajeno a parecer divo, dejaba a todos cautivos metiendo el dedo en la llaga, y ante un cuadro alguien le indaga: -¿Le gusta a usted la pintura? Contestando con frescura: -Más de un bote, me empalaga. El mencionado humorista era Eugenio, catalán, muy parco era en su ademán, no le hacía falta al artista, que ocultándose la vista tras una gafas oscuras mantenía en su comisura o entre sus dedos tabaco y de negro, cual morlaco transmitía su ricura. No hay orden que aquí esto rija, la prueba es bien elocuente, bebemos de cualquier fuente y de forma muy prolija, como bola sin manija, de muy variadas cuestiones verseamos: de las pasiones, de idilios e inspiración, de lengua, de tradición ¡ya estoy hasta los c… alzones! La finura de «calzones» la aprendí de la Academia que hay que ver como se apremia en todas sus actuaciones y entre las definiciones que enseñan educación, dice: muchas veces son el que su vientre exonera, ¡Define de esta manera lo que es un simple «cagón»! Ya ven que mi inspiración resulta un tanto pacata y es que yo a salto de mata interpreto cualquier son y por mi afamado don que me exige el buen talante de gran caballero andante dígole a Ana que vea que el puesto de Dulcinea no lo tengo aún vacante. Y yo digo que es «aún» porque con mi actual vestiglo casi son cuarenta siglos (del tiempo del catapún) y como todo es según del que tienes aledaño en mi caso, los peldaños del amor se vuelven pena y en mi tiempo de condena parecen siglos los años. Casi se pasan mis cuentas y sin reparo ninguno les presento uno, dos, uno con siete, un nueve y un nueve y desde aquí me conmueve; no des al amor tu adiós que el tiempo pasa veloz, mantén Ana la esperanza, mas controla la tardanza, no se te pase el arroz. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) marzo 2007 ![]() vestiglo = Monstruo fantástico horrible. |
124.000 | Vengo medio obnubilado que casi yo ni saludo, pero ahora lo hago, no dudo porque estoy acostumbrado, es que lo que aquí ha pasado me ha dejado sin palabras. Como en un abracadabra me tendré que reponer para poder responder yo espero mi mente se abra. Estos grandes payadores (digo por Ana y Roberto) me han demostrado, por cierto, el ser muy buenos cantores. Excelentes verseadores con finísima escritura y con tremenda bravura haciendo causa común arrasando cual simún desparramaron cultura. Mucha elegancia en los versos, léxico maravilloso, mucho más que decoroso pues fue excepcional, por cierto. Pero grande fue el entuerto que en este sitio dejaron fue poco lo que aportaron con esas cuestiones vuestras y si no acá va una muestra de lo que antes expresaron. «Su Dulcinea quiero ser» «Yo su Quijote no quiero» y pienso fueron sinceros, es mi humilde parecer, Aunque yo les quiero ver mis preguntas contestando, así medio improvisando como grandes payadores, por ello afirmo señores que se encuentran «arrugando». «El bulto han esquivado», como afirmamos acá, es que en rigor de verdad me fijo en lo que ha pasado. Pues de lo que he preguntado para nada contestaron en lo suyo se centraron yo creo estar muy seguro aunque sé que en un futuro me dirán no nos «mataron». Anita sus novedades se las pasé al perseguido, dijo que andará metido con muchas actividades. Son sus nuevas novedades las de producir revista, según su punto de vista el teatro musical tiene algo fenomenal... ¡y además muchas coristas! Acá no me meto más el celestino ya fue pues no tengo mucha fe y hoy quiero vivir en paz. Sucede que en realidad yo voy a dejar que el mozo salga tranquilo del pozo y su vida siga haciendo sea payando o produciendo yo sé que saldrá airoso. Roberto disculpemé pues su chiste no entendí demasiado es para mí que estoy senil creamé. De humor casi nada sé soy un hombre limitado al que mucho le ha costado aprender lo que conoce un hombre con poco roce aunque bastante educado. Y ya que hablamos de humor recuerdo a esos dos amigos que en diálogo sin testigos uno pidió por favor que el otro hiciera el honor de contestar prontamente. Le preguntó de repente si mujer con muchos senos le gustaba más o menos o para nada realmente. El tipo quedó pensando meditándolo fríamente y así muy rápidamente su respuesta fue soltando: «amigo te estoy contando, y te juro que no es broma, pues esto a mí me emociona te lo digo en realidad y con mucha honestidad que más de dos me impresionan». Hoy me extendí demasiado, le digo al moderador que me aguante, por favor, perdone si me he estirado. Es que me encuentro enganchado con esta payada hermosa. Ahora en forma esplendorosa digo en forma varonil: «ciento veinticuatro mil acá quedan... y a otra cosa». |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). marzo 2007 ![]() |
125.662 | Más aprisa que un bombero fue la respuesta del Nono, ajeno a todo abandono en su puesto de cuentero, vuelve y nos dice primero que si escurrimos el bulto, no lo tomo como insulto porque no insulta quien quiere sino el que puede, y no hiere pues hace falta ser culto. Está visto que lo suyo escapa al romanticismo en el que el Quijote mismo se empeña con mucho orgullo y de paso a usted destruyo lo que piensa de nosotros, nuestro horizonte no es otro que en la lengua hacer justicia mas hacemos con pericia otras cosas sobre el potro. ¿Hacemos? Más bien haremos porque aún no he consumado mi amor con mi ser amado que poco tiene de memo y aunque parezca blasfemo que diga que no hay vacante es su sino delirante difícil de interpretar por eso quiero aclarar que su «no» es un «sí» aprobante. Y qué quiere que le diga de su problema planteado aquí nadie se ha arrugado por la cuestión que mendiga que le oculta a usted la viga que tiene dentro del ojo cuando inquiere por qué rojo se colorea la ciruela. ¡Pregúnteselo a su abuela que voy echando el cerrojo! Pero si acabo mi verso sin hacerle aquí mención de por qué extraña cuestión se escribe en modo disperso «todo junto», en modo terso sin que encuentre alguna arruga la que escribe lo apechuga y en la décima siguiente le dejará bien presente tan fresquita cual lechuga. Le digo con suficiencia que doy la misma respuesta que dieron en una encuesta, si me permite vuecencia, que si es peor la indiferencia o la ignorancia, y conforta no quedarme nada corta en referirme a ese tema, la respuesta a su problema: Yo no la sé ni me importa. Por una pregunta maula creo que fue usted, bocaza, quien inquirió por la raza de las aves de una jaula y como el «profe» en un aula el dueño expuso al mocito hablando de pajaritos y de su raza: «Lo ignoro» y usted suelta en plan sonoro: ¡Qué lindos los «ignoritos»! Como guinda a este pastel continúo en el camino contando cuantos molinos derribo junto con él a lomos de su corcel: Ciento veinticinco vos, seiscientos sesenta y dos los que enumero yo aquí y creo que a punto así he conservado el arroz. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) marzo, 2007 |
127.855 | Considero un sinsentido esta carrera feroz como si se fuera en pos del tiempo que se ha perdido por lo que desde aquí pido que serenemos la rima si quien participa estima a nuestro mentor que es Paco o sino cual jeremiaco lo dejaremos. ¡Qué grima! Paso ya a continuación a comentar lo leído por no estar yo distraído, lo digo con decisión, conteniendo mi reacción diciéndole a doña Ana de la manera más sana que siga su rumbo recto, no me incluya en su proyecto porque no me da la gana. En mi mente se dibuja un futuro con mi dea haciendo de Dulcinea una señora zamuja y no admito que una bruja en mi amor siembre el encono con sus salidas de tono y espero que quede claro: ya no admito más descaro; me ocupo ahora del Nono. Con el viento que menciona, el simún concretamente, aunque es del continente africano, en esta zona el viento que condiciona y que a alguno vuelve loco se conoce por siroco que viene con adición: mucho polvo en suspensión que no es muy grato tampoco. Pero el tremendo estropicio que nos deja «asirocados» queda enseguida de lado cuando soplan los alisios y recobrado así el juicio aprovecho aquí y le espeto que en su vida no me meto por lo tanto, ¡por favor!, con Ana no existe amor ni privado ni secreto. Y desde aquí le adelanto por sus dudas, las ciruelas no deben dejar secuela porque esto no es para tanto y para mayor espanto casi rayando al dolor le cuento sobre el color explicándole ahora mismo que fue por el daltonismo que sufrió ese día el Creador. Pero siempre hay más versiones que de forma racional indican que es natural el que haya transformaciones cromáticas en cuestiones tan sencillas, de llaneza, que demuestran la belleza de manera imperturbable solo hay una responsable: la madre naturaleza. Y en cuanto a lo de editar «separado» todo junto, me interesó a mi el asunto y el tema ha dado lugar a ponerme a investigar el escrito que ha plasmado, («todo junto» separado) descubrí la causa autora: fue la barra espaciadora de su maldito teclado. ¿No ha sido usted el autor de un anuncio muy pragmático: «buscotécnicoinformático queentiendadeordenador ymearregle,porfavor, unabarraespaciadora»? porque si es así yo ahora le sugiero con premura que lo tire a la basura pues la cosa no mejora. Y si las dudas lo asaltan déjeme entrar en el juego echando más leña al fuego porque intrigas ya no faltan y digo de quienes cantan si no resulta un relajo que entenderlo da trabajo y produce un cierto asalto: que el bajo suele ser alto y el tenor (alto) ser bajo. Con mi clara aportación finalizo aquí por hoy y contando ya me voy, ciento veintisiete son los que van con adición, un ocho y un cinco doble, y que de manera inmoble se sumarán a la cuenta, son versos con los que aumenta esta página tan noble. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) marzo 2007 ![]()
inmoble = inamovible |
128.450 | No se preocupen señores, ni tampoco Doña Ana de la alcurnia catalAna, como obras son amores yo les hago los honores y les cuento sus payadas, sin cansarme casi nada, que para mí no es trabajo contar desde arriba abajo y así nadie se me enfada. Cavar zanjas si es pesado, de otras cosas ni me acuerdo, y estarán todos de acuerdo que no resulta cansado lo que haces con agrado; a este ritmo les auguro, si de algo estoy seguro, que antes de fin de abril a más de doscientas mil llegaremos sin apuro. ¿Dije abril o tal vez mayo o junio o julio o septiembre? pero antes de diciembre pasaremos sin caballo y sin que se queje el callo por esa cifra redonda, tan coqueta, tan oronda, un, dos, ocho, de momento, al que agrego cuatrocientos, cincuenta, parada y fonda. |
Juegos de palabras marzo 2007 |
130.000 | Parece que aquí el amor no pretende florecer por lo que se pudo ver tan solo hay pena y dolor. Ana le pido un favor que me acepte mi consejo haga caso de este viejo búsquese otra cosa amiga que aunque no sea parecida le permita llegar lejos. Creo que es vano lo suyo ya lo dijo: «quijotesco» pero además es dantesco pues le han herido el orgullo. Deje de lado el barullo y con usted sea sincera, lo suyo es una quimera, Roberto se definió el rostro a usted le cortó ¡macho!, dijo la partera. No se ilusione mi amiga pues no le veo futuro mas verá lo que yo auguro y ni falta que lo diga usted para nada liga y está en una gran maroma. Le digo esto (no es broma) apresúrese a enganchar porque si no va a quedar convertida en solterona. Tal como aquella maestra quien a sus alumnos dijo: «Hoy en los verbos me fijo los tiempos son cosas vuestras. Es por eso va una muestra para que ustedes respondan: gané el premio muy oronda ¿qué tiempo verbal será?» «tiempo pasado, ¿quizás?», dijo una niña cachonda. Les inquirió nuevamente «y volveré muy temprano». Un niño le alzó la mano y respondió prontamente: «futuro seguramente». «Y ahora para terminar si yo me atrevo a afirmar que novio yo ando buscando» un chico dijo pensando: «es perdido sin dudar». Dejo cuestiones pendientes para mi próxima entrada ya que es brava la parada y voy muy rápidamente. Es por eso de repente que yo voy a continuar y mis versos voy a armar para decirle a Roberto estoy casi medio muerto mas le voy a contestar. Yendo a lo que nos plantea de los líricos cantantes lo veré mas adelante no es que ande arrugando, vea. Espero que usted me crea y supongo que se nota de música yo ni jota, soy ignorante total, casi, casi, un animal, ni siquiera sé las notas. Ahora yo me voy marchando no sin antes saludar por eso quiero invitar que Anita vaya pasando. Mas antes estoy dejando justito en esta reunión ya que se da la ocasión que me queden serviditos ciento treinta mil justitos y yo abandono el fogón. |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). marzo 2007 ![]()
cortar el rostro = Expresión usada en Argentina que significa «no prestar atención». |