(Las frases autorreferentes anteriores, están aquí)
132.017 | El Nono es especialista, muy ufano y muy orondo, en los números redondos que a todos deja a la vista como buen malabarista con las letras y guarismos que inciden con pesimismo en así aumentar mi oprobio, no encuentro siquiera novio, ni en el verso sintonismo. Pero igual no desespero porque de acuerdo a mi fe de alguna forma podré encontrar algún soltero, aunque aclaro aquí primero que no soy nada exquisita, un viudo también me excita, a un casado no hago ascos, no sea que concluya en fiasco y me quede solterita. Aunque varios modos cuento de encontrar satisfacción, recuerdo en una ocasión que fui a un establecimiento buscando algún elemento que permita estar mejor y me enseñó el vendedor los distintos artilugios para procurarme efugio y yo elegí el extintor. Para ese dependiente le resultó paradojo que aquel aparato rojo solicitó esta cliente, pero no es el continente lo que a quien escribe atrajo sino más bien el trabajo que el contenido procura: aplacar la calentura accionándolo a destajo. Otra alternativa tengo pero la digo en secreto y lo asumo como un reto (no se chiven, les prevengo) en un espacio no luengo en el tiempo nada lejos antes que se pongan viejos y quede fuera de tono tanto a Paco como al Nono voy a tirarle los tejos. Decidir queda pendiente el método de elección que logre más perfección para ver que pretendiente será menos reticente y seducirlo yo pueda, bien tirando la moneda o cantando despacito pito, pito, gorgorito y ver quien es el que queda. Ya me veía en el Toboso sin hacer caso de insidias que habría por las envidias de tan quijotesco esposo pero mi gozo en un pozo ante tantas calabazas por eso mi mente abraza elección tan peregrina o me veré en las esquinas caliente como una brasa. Ya sofoqué de momento con estos versos mi estado y no dejaré de lado buscando otros argumentos las respuestas que sedientos esperan los compañeros sobre lo que fue primero ¿Separado o todo junto? Y por respuesta pregunto ¿Saben de algún casadero? Con relación al problema de las voces y estatura para aumentar su cultura de alto y bajo por dilema, una solución suprema de lograr buen resultado con efecto comprobado cuando vayan a un concierto: en lugar de ojos abiertos manténgalos bien cerrados. A esta altura del partido creo que ya es oportuno que vaya buscando alguno que se sienta comprendido en los méritos que pido para hacer de acompañante, uno, tres, dos es bastante si le añado diecisiete y cual Clinton, a un mocete, yo le haría de becante. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) marzo, 2007 |
134.000 | La prolífica labor de este grupo de «verseantes» no me deja ni un instante para encontrarle el sabor y no le quita color esta carrera alocada que deja en cada jugada nuestra sana inspiración, no admite resignación, la mano así viene dada. Y sin más preámbulo, ahora, entro directo a matar porque hay carne que cortar sobre nuestra pecadora que se le pasa la hora y anda algo desesperada buscando en la muchachada palenque donde rascarse y lograr por fin engarce que termine su bobada. En cuanto a aquel extintor no recomiendo su uso por parecerme confuso que resulte ser mejor haga caso, por favor, preste atención especial: el recurso artificial nunca ha resultado bueno y para un disfrute pleno debe ser al natural. Ya sé que me estoy metiendo en camisa de once varas, explicándole a las claras para que sea estupendo, y ganancia no le arriendo de no seguir el consejo, se lo digo porque viejos son los que usted eligió, ¿mejorarán, digo yo, como los vinos añejos? Es un consejo especial que le hacemos los rapsodos fue decidido entre todos por unanimidad real y aunque crea demencial rayando en las necedades el Perseguido le añade y a Lolo dijo en verdad: «¿cómo que una-nimidad? ¡fue por cuatro nimidades!» Controlar el entusiasmo, mantener la compostura, recomendamos mesura en jadeos y en espasmos, evitar fingir orgasmos pues podría ser atroz que le devuelvan la coz susurrándole al oído que igualmente fue fingido lo de la eyaculación precoz. No me estoy sintiendo a gusto con lo que hoy les escribo desde ya los apercibo pues lo considero injusto que se lleven un gran susto si termino de repente pues yo sé lo que se siente cuando faltan las ideas es bailar con la más fea en papel de penitente. Pero ahora a la memoria me viene una situación, fue en un baile de salón donde aconteció la historia: «¿Bailas?» Dijo él con euforia y una le dijo: «No y punto», quedó él rumiando el asunto y le dijo con valor: «Pues… que de hacer el amor ni siquiera te pregunto». Por la punta de una hebra van saliendo sucedidos, algunos con más sentido que la gente los celebra y unas tras otras vertebran que con más o menos brillo van conformando un ovillo y si tiro el hilo tanto no respondo de mi encanto si me quedo en calzoncillo. Deseaba culminar esto con cifra de triple cero pero por más que me esmero no lo consigo, ¡protesto! por tanto me manifiesto expresando ahora aquí ciento treinta y cuatro mil que hago sonar cual aldaba. ¡Pero si es lo que buscaba! ¡Albricias, lo conseguí! |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) marzo 2007 ![]() |
136.001 | Justo terminó el canario, ciertamente me gustó, en verdad me deslumbró, se ve que no es un otario. Lo suyo fue extraordinario aunque piense no es así al menos lo es para mí, usted es un gran payador no es que esté en adulador, yo he dicho lo que sentí. «No se me caiga», mi amigo, por esa falta de ideas mucho me ha pasado, crea, y confieso sin motivos. Yo he estado muy confundido pero siempre salí airoso, queriendo ser decoroso poniendo el alma y la vida siempre encontré la salida, mas pude salir del pozo. Arranqué tan enchufado que hasta olvidé saludar pero ahora quiero entregar mis respetos a ambos lados. Un montón me he preparado (pues no quiero ser banana) para contestarle a Ana y quiero ser muy veraz, es por eso que sin más voy a hablarle, catalana. Si en búsqueda de su amor se imagina usted a mi lado recuerde que soy casado y también soy un señor. Pues le pido por favor este intríngulis rever usted no lo va a creer (y está mi esposa a mi lado) jamás a ella he engañado ¡ni yo lo volveré a hacer! Además, lo he comentado, ya soy un hombre mayor, un viejito «de mi flor» aunque muy deteriorado. Los años se me han pasado y hay una cosa muy seria que envejece la materia resultando insoportable por cierto desagradable cuando se muere algo de ella. No puedo aunque lo quisiera lo afirmo con gran franqueza y con profunda entereza aunque intento ¡no hay manera! Mi cuestión es valedera por lo que antes he explicado por eso es que si a su lado pretende un hombre viril recuerde que estoy senil, mire para otro costado. «Voy a tirarle los tejos» escribió, usted catalana, mas yo pensé ¡qué macana! entenderlo es muy complejo. Pues dije: «¡vamos canejo!» y con el DRAE me enganché ahí mismo me desasné que era insinuar interés fue después de ese revés que a esta conclusión llegué. El lenguaje es complicado por los distintos países, para uno los días son grises para otros lo son nublados. Y mucho más me ha asombrado que en Paraguay, fíjese, mate frío es tereré y en España con razón durazno es melocotón yo no sé muy bien porqué. Si en España yo me fijo en lo que llaman pitillo por acá es un cigarrillo no es cosa fácil, mis hijos. Lo que es llamado cortijo puede ser finca o estancia fundo o hacienda en consonancia relativa a cada lado, insisto, es muy complicado ¡perdónenme mi ignorancia! Justo quería terminar en ciento treinta y seis mil así no parecía un gil y me mandaba a mudar Fiero yo le vengo a errar pues mi cálculo falló en absoluto cerró por eso agrego uno más ya puedo marcharme en paz, ¡ave que comió voló! |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). marzo 2007 ![]()
rever = Volver a ver. |
137.385 | Me ha llegado a mí a trasmano en este momento el turno y en blanco como el eburno, vacío el interior craneano, aparezco cual cancano que no da ni pie con bola y no sé si podré sola salir del atolladero por eso digo primero no va pegar ni con cola. Fue Roberto el otro día quien falto de inspiración nos pidió a todos perdón si la cosa no salía y lo que yo no sabía aunque parezca gracioso que esto es como si un endoso le remitiera yo a usted y cual virus en la red se convierte en contagioso. La pena es que este suceso no se torna en extensible porque si fuera posible yo desde aquí lo confieso haría que se ponga tieso su espíritu payador y ayudar así al señor a que como un caballero su pájaro carpintero luzca en todo su esplendor. Aunque en lugar de a Roberto debería ser a Lolo al que yo lo incite al dolo que a través de su diserto deja el asunto entreabierto escudándose en su esposa argumentando otra cosa que resulta estrafalario, para mí que es del armario que salió esta mariposa. Se ve que este ciudadano no conoce los avances que para tirarse un lance, al alcance de la mano en lo rural o lo urbano y de modo laudatorio ya casi es obligatorio sin resultar nada agra una dosis de viagra indicada a vejestorios. No sé que es lo que acontece que hace a estos sitios perversos como si en el universo no hay más cosa que nos pese que hablar de si mengua o crece, y ya metida en faena les digo sin ser obscena que el miembro su sexo tiene si es largo se llama pene y si es corto es una pena. Como ven hasta yo misma al tema hago alusión, sucumbo a la tentación, ¡si es que parece un sofisma! que utilice el mismo prisma con el que ven los demás, Vade retro Satanás, no quiero un verbo cerril uno, tres, siete por mil tres, ocho, cinco y en paz. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) marzo, 2007 |
138.181 | Se ha venido algo picante nuestra amiga catalana y será que peina canas pues su texto es indicante de que conoce bastante, con respecto a lo senil, pues hace ponerse a mil cuando en forma de tableta una viagra le receta para la cosa viril. Por dicho conocimiento que demuestra su experiencia, aprovecha que la ciencia ha resuelto de momento conservar el instrumento afinado con provecho y rescata así el desecho que se daba por perdido consiguiendo estar erguido para dar el do de pecho. Pero es de recomendar andar con sumo cuidado porque a mí me han relatado que una vez tuvo lugar cuando se fue a preparar sopa cargada en exceso con viagra unida ex profeso ¡Menudo susto les dio! Pues los fideos se halló todos de punta y muy tiesos. No sé si tienen patente a esta altura de mi aporte que no encuentro bien el norte para seguir el presente, se me ha secado la fuente en esta oportunidad, dejo aquí esta cantidad: ciento treinta y ocho mil, Uno, ocho, uno, y candil requiere mi obscuridad. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) abril 2007 ![]() |
140.330 |
Ya comienzo a saludar a estos grandes payadores y les brindo mis honores con mi modo de cantar. Primero quiero empezar con mis respetos a Ana, a Roberto que engalana este sitio con honor y a Paco (el moderador), esto digo (y no es macana). «Ideas están faltando» afirman los payadores y yo les digo, señores, que no se anden achicando. Poniendo fuerza y pensando volverá la inspiración creo tener tanta razón que a la Virgen no le ruego ¡porque sé que a tanto «fuego» no lo apaga un chaparrón! Como voy a retirarme por poco tiempo, no más, y quiero marcharme en paz un poco voy a explayarme. Es que debo dedicarme a resolver otros temas y dado como es mi lema «que todo hay que aclarar» a Ana voy a contestar y yo lo haré sin problemas. Por un lado, yo le digo hay cuestiones que molestan cosas que explicarlas cuestan porque mucho me han dolido. Es que con ello he vivido y para mí fue un tormento, ahora yo se lo comento y no es que me ande achicando, sólo le estoy aclarando más que «pena» es un lamento. El viagra lo hago a un costado por cosas que explicaré, más adelante lo haré es que me encuentro asustado. Pasa que, por otro lado, mi edad es una cuestión he afirmado con razón que yo soy medio vejete no quiero entrar en un brete y que falle el corazón. ¡Esa droga es espantosa! y yo no hablo sin motivos ya que le pasó a un amigo que enganchó una niña hermosa. Tomó mucho de esa cosa y quedó como un pebete hizo tantos firuletes que a la niña conformó cual casanova cumplió a pesar de ser vejete. Cuando el acto terminó todo ahí seguía igual, contrario a lo natural, y mi amigo se asustó. A una farmacia corrió lleno de angustia y de pena por solucionar el tema, lo atendió la boticaria quién preguntó solidaria: «¿señor, cual es su problema?» Allí la puso al corriente y dijo: «¿qué me puede dar?» «Yo lo debo consultar, -le respondió prontamente- debo hacerlo, justamente, con mi hermana que también es mi socia al cien por cien y un consejo me dará, yo sé que me ayudará, todo será para bien». Se dirigió a su privado y con su colega habló al poco tiempo volvió y dijo: «lo he consultado». Cuando mi amigo asustado le volvió a repreguntar: «¿qué es lo que me puede dar?» «Unos cien pesos por día, además casa y comida», se le escuchó contestar. Mi amigo ahí se quedó unos cuatro o cinco meses y disfrutando con creces pues súper bien la pasó. Pero al final se murió, a mejor vida ha pasado y por lo que he comentado, señores, quiero decirles (y no es mi intención mentirles) ¡tomar viagra ni mamado! Aquí les estoy dejando ciento cuarenta a un costado, tres, tres y cero a su lado y yo lo digo cantando. Como me estoy retirando de esta emotiva reunión antes y con emoción permítanme que les diga que «tata dios» los bendiga y hasta próxima ocasión. |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). abril 2007 ![]()
pebete, ta (coloquial, Argentina) = niño. |