(Las frases autorreferentes anteriores, están aquí)
50.800 |
A todos los payadores yo saludo y felicito de mi boca sale un grito: ¡cincuenta mil, son amores! Son unos grandes cantores Roberto, Ana y el jovato. Quiero compartir un rato la alegría del momento y con total sentimiento de rimar mis coplas trato. Un «negro» en literatura de la pluma es mercenario un escritor medio otario de esos que nunca figuran pero que sí se aseguran ganar con ello el sustento. Van por la vida contentos para otros escribiendo versos y prosas haciendo y así pasan sus momentos. Al canario he contestado la adivinanza en cuestión y aprovecho la ocasión para seguir enredando. Por eso le estoy planteando este dilema que sigue: hay algo que me persigue tratándome de alcanzar mas nunca podrá lograr porque yo «ando de ligue». Hoy fue pequeña mi entrada, mañana un examen doy y es por eso que me voy a estudiar sobre payadas. Entonces en retirada yo les dejo (así rimando) cincuenta mil ¿van contando? más ochocientos clavados, ya por hoy he terminado y ahora me voy marchando. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo) ![]() «Estar o andar de ligue» (lunfardo) = Tener mucha suerte en el juego y, por extensión, tener éxito en alguna actividad. |
51.600 |
Van mis felicitaciones, por este logro alcanzado, los cincuenta mil logrados, a todos sin excepciones. Una mezcla de emociones yo tengo en este momento y me encuentro muy contento cuando yo miró hacia atrás y brindo por muchos más que haremos y así lo siento. Aunque yo no esté payando a esto yo lo voy siguiendo y ahora le voy diciendo: «payador» me está asombrando. Al fin se está acostumbrando «en serio» a hacer las cosas que sin ser esplendorosas han tomado ya sus formas, que respetan ciertas normas y al menos son decorosas. Saludo a la catalana Roberto y Paco también y les digo cien por cien que lo mío no es macana. En unas pocas semanas a unirme yo volveré con mi alma regresaré mis payadas a cantar y las décimas rimar ¡lo prometo y cumpliré! Yo ya me estoy retirando sólo quise compartir y ahora les quiero decir lo que les estoy legando. Que Paco vaya contando, quedan como regalito cincuenta y un mil, justito, y agrego seiscientos más, ya no tengo vuelta atrás entonces: ¡hasta prontito! |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). 2006 |
52.400 |
Por lo que se ve ahora toca glosar este aniversario, ¿o será quizás... «letrario» lo que entre todos se evoca? Esta situación provoca preguntar si un nombre existe porque el evento reviste que sea bien denominado pues con todo lo glosado que sea N. N. es muy triste. Es que no todos los días se llega a cincuenta mil, salvo espíritu gentil, como el de esta clerecía, que a cualquiera desafía a que supere esta marca y hasta que llegue la parca (tendrá mucho que esperar) proseguirán sin parar los que en payadas se embarcan. Vida es lo que le sobra a este apéndice de «Juegos» mas yo preveo que luego, sin recurrir a maniobra, será tan grande esta obra que mayor será este hijo y esta página, de fijo, de la «red» trascenderá y español o «catalá» en libertad yo lo elijo. No me siento iluminada para seguir en el tema sin conocer el problema que me tiene aquí trabada, por eso en esta payada termino yo este agasajo, fruto de un arduo trabajo, con las cincuenta y dos mil cuatrocientas, ¡qué senil!, que les dejo y ya me bajo. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
53.437 | No me siento satisfecho con mi participación al llegar al colofón (cincuenta mil que hemos hecho) pues después de tanto trecho me salió una cosa insulsa digna de toda repulsa que desmerece este lar y que trato de arreglar si es que el jefe no me expulsa. Realicé varios intentos tocando muchos asuntos y ninguno en el conjunto produjo deslumbramiento por lo que en ese momento evitando un varapalo aproveché un intervalo y pregunté al jefe Paco ¿cuál de entre todos destaco? y él eligió el menos malo. Por lo que Ana hace mención a ninguno se le escapa que en este lado del mapa hay crisis de inspiración, perdonen el sofocón pero las cien mil esperan y de todas las maneras habrá a ellas que arribar, aunque vengan al lugar a ayudarnos desde afuera. Muchas cosas yo almaceno para cuando desembuche porque quiero que me escuche el «payador», hombre bueno, y asombrado del reestreno que apareció en el festejo «Nono Lolo», le aconsejo que por aquí vuelva pronto para aumentar este monto que me tiene a mi perplejo. Y ya voy cortando el rollo de esta breve intervención y les doy mi conclusión: «No está el horno para bollos». ¿Me hará falta algún apoyo para crecer mi autoestima? Completaré aquí mi rima: cincuenta y tres mil por un lado más cuatrocientas, bordado, y treinta y siete, ¡me anima! |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) 2006 |
55.200 |
Hoy vengo medio tristón, yo el examen reprobé, no crean que no estudié, ya que sabía un montón. Mas yo pasé un papelón porque nada combinaba, yo pie con bola no daba y tan nervioso me puse que casi me descompuse porque yo nada rimaba. Que escribiera, me ordenaron, una décima cualquiera sobre lo que yo quisiera y ahí mismito me mataron. Lo que ellos no calcularon es lo nervioso que estaba, las palabras no encontraba para así hacerlas rimar y en décimas combinar y esto fue lo que quedaba. ESTABA sobre la tierra y sobre la mano ESTABA, porque yo lo digo, ESTABA, y no pretendo armar guerra. ESTABA en una yerra, como un entretenimiento, y justo en este momento me dirijo a usted señor y tanto como un favor ¿qué ESTABA? vaya diciendo. ¡Inentendible!, marcaron, y mi ánimo se fue al suelo, no había para mí consuelo, justito ahí me bocharon. Para nada se apiadaron, no me tuvieron confianza, arruinaron mi esperanza y reprobado pusieron, ellos cuenta no se dieron que sólo era adivinanza. Queda un recuperatorio para el que yo me preparo que espero sea más claro y no tan condenatorio. Preparo mi repertorio para volver a rendir, yo me quiero redimir payando con toda mi alma, quiero mantener la calma «pa'» no volver a sufrir. Ahora yo le hablo a Roberto le digo sinceramente todo lo suyo realmente es super bueno, por cierto. No se meta en un entuerto y siga como lo ha hecho, usted caminó gran trecho en forma muy decorosa y si no salen las cosas a las balas ponga el pecho. Su falta de inspiración no debe ser preocupante y para nada angustiante, sólo es cosa de ocasión. De esto yo sé un montón porque yo con eso vivo, no soy de hablar sin motivos y espero que usted me crea que me he visto en muchas feas pero aún así sobrevivo. Yo tampoco hoy descollé, estuve bastante pobre, casi sin nada que sobre y ya les dije porqué. Aunque mantengo mi fe de volverme payador, o tan solo buen cantor, yo quiero seguir creciendo mis décimas componiendo, por eso les pongo amor. Antes de mi retirada va mi saludo Ana y Paco y, aunque no esté, al jovato ya que sigue esta payada, Y medias entremezcladas le dejo para que tengan cincuenta y cinco mil ¿cuentan? con más doscientos, justito, me voy cantando bajito espero no me arrepienta. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo) ![]() |
56.420 | El «payador» lo cuestiona y hoy seré yo quien resuelva que desde Euskadi hasta Huelva, de Galicia a Barcelona, se practicó en muchas zonas un juego que demostraba que un astrágalo bastaba para enseñar la destreza, siendo de origen campesa y es el juego de la taba. Existen varias versiones en este entretenimiento, asentado en los cimientos de ancestrales tradiciones que perdieron posiciones, quedando en la actualidad sin la posibilidad de poder recuperarse, pues es difícil que engarce con la actual modernidad. ¡Cuántos juegos como éste han ya desaparecido! Por todos hoy es sabido que en esta bola celeste se escapa como a la peste de todo aquello que sea ajeno a cualquier idea en que no hay tecnología, sentando como teoría que es la nueva panacea. La verdad es que han cambiado demasiado las costumbres y no hay nada que vislumbre recuperar lo pasado, porque no es quedarse anclado rescatar aquellos juegos en que nos poníamos ciegos, como el de la gallinita, y en el recuerdo se agita mi corazón, desde luego. Pero esta melancolía no conduce a ningún lado aunque tampoco es pecado rememorar alegrías ya que en este día a día en que todo rueda, rueda, poco tiempo ya nos queda para solaz y reposo y de entre los pocos gozos esta página tan leda. Y como siempre me pasa que me voy yo por las ramas terminaré esta proclama que el objetivo retrasa pues el tema este se basa en contar lo que se escribe: Cincuenta y seis mil al pibe, al Canario cuatrocientas, otras veinte para Ceuta, continúo en el declive. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
59.226 | De recibir tratamiento regreso ahora a mi casa, el doctor dijo: «¿qué pasa?», en el preciso momento en que le di el instrumento por cual mi psique patina, y la misma medicina que me mandó tomó él, pues creíase Luzbel y se armó la sarracina. ¿Y qué cosa le habré dado que produjo tal efecto? ¡Lo fue un verso catalecto!, sin previo aviso mostrado, que lo dejó en un estado peor que el que yo llevaba y desde el pelo a la taba todo el cuerpo se erizó. ¡La madre que lo parió! Si me alejé y dije: «¡aba!» Como lo habrán colegido lo que enseñé fue un escrito que más que verso es delito escrito por un ¿sabido? Escúcheme «perseguido», en honor a la verdad, si lo quiere, ¡por piedad!, abandone esta tarea entonando el «¿culpa mea?», por bien de la humanidad. Estos versos precedentes, escritos hace semanas, los dejo de buena gana para mostrar qué se siente cuando se escribe caliente como respuesta a un tozudo que con su esfuerzo sí pudo rimar con inteligencia, por eso pierden vigencia y a pedir perdón acudo. Ya veo que el «perseguido» se ha aprendido la lección y estudió con devoción métrica, verso y sonido aunque alguno lo ha traído cogido así, por los pelos; ahora ya remonta el vuelo en fénix transfigurado y yo sigo ensimismado por si es de un «negro» el libelo. Al final, aunque se intente escapar de la refriega la intuición a uno lo ciega y sucumbe al inconsciente acusando al inocente reconvertido en autor y yo proclamo en su honor que él estará entre los grandes, no hay duro que no se ablande, ni burro que sea doctor. Paso página a este asunto porque hoy varios temas traigo vinculado con mi arraigo como Canario presunto y donde como difunto es posible que termine y dado que hasta aquí vine de Argentina, al ser foráneo, de traductor simultáneo de la «Pampa» me nomine. Y empiezo con mi función de traductor con «el muerto». El payador cita el yerto en pasada intervención y es posible comprensión de lo dicho en su parcela ya que en forma paralela en España se los cita, como «la niña bonita», pero no en una quiniela. Porque «quiniela» en España es lo que allá llaman «prode» y aunque alguno esto le jode considerando patraña, como un huevo a una castaña se parecen las quinielas, y en la próxima espinela defino en adivinanza y le reclamo probanza sin ninguna triquiñuela. Este juego allá en lo austral, que sorteos utiliza, produce cierta ojeriza en lotería oficial y es definición real como un «grupo restringido que por vínculos unido» con «desconocida fuerza que en los sucesos ejerza». Bien o mal lo he definido. Para dar alguna pista sobre la definición esta es una conjunción en nada academicista que lo «oculto» de la vista pues dos palabras son ellas que juntas hacen aquella y no digo yo el «secreto» para que asuman el reto y queden como una estrella. Prosigo yo con la escena de intérprete en esta guerra ¿Saben lo que es una «yerra» que el «payador» dio por buena? Se trata de la faena en que el gaucho con su hierro identifica al becerro. ¡Si vieran ustedes como con destreza marca el lomo y otras veces marca el cerro! ¿Y de «bocharon», qué dicen? Es palabra un tanto rara que de «bocha» ella emanara y un cero materialice y aunque lo pinte o barnice un «suspenso» significa, palabra que aquí se aplica para aquel que en un examen termina con un dictamen de sapiencia poco rica. Y después de este palique casi un «rollo Macabeo» pretendo que sin rodeos por una vez yo me aplique y abandone el alambique en que destilo vocablos y estando en este retablo cincuenta y nueve mil deje y doscientos empareje con dos y seis ¡y qué diablos! |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) 2006 |
60.000 | ¡Salud a los payadores!, acá llegó el perseguido, que a sumarse ha venido a esta rueda de cantores. Les regalo mis honores a Paco, a la catalana y a Roberto que engalanan el sitio desde hace rato, no me olvido del «jovato», ¡es en serio, no es macana! A Roberto se agradecen las aclaraciones dadas, cosas que di por sentadas y que no me desmerecen, Es que a veces me parece (por ciudadano del mundo) que todos en un segundo entenderán lo que digo, saben cual es el motivo… ¡yo suelo perder el rumbo! Al canario le diré su enigma, medio encubierto, me dejó muy boquiabierto, confieso que no lo sé. Aunque no pierdo la fe y confío en mi destino, sin que sea un desatino, pienso mucho y sin parar y lo lograré encontrar sea legal o clan-destino. Ya cincuenta mil pasamos y vamos por muchos más trabajando y además muy fuertes nos encontramos. Y no crean que no fallamos, lo hacemos bastantes veces, pero cobramos con creces cuando décimas armamos y sesenta mil rimamos, así a mí me lo parece. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo) ![]() |