(Las frases autorreferentes anteriores, están aquí)
16.218 | ¡Cuán fácil es que llegares cuando ya todo está hecho! y decís, sacando pecho: son «equis uve» millares. No creáis que lo es por nares esto que hemos conseguido, ni que por ser «perseguido» lo de aquí os venga dado. Para mi que es un «tapado» ¿o será algún reprimido? Con trabajo el «nono Lolo» y quien se dirige a usted de versos sacian la sed con espíritu de cholos (y Francisco controlólos que sus cuentas sean ciertas), no golpee en muchas puertas, no lo intente en otros lados, aquí no hay nada entornado, las puertas están abiertas. El asunto se acompleja al aumentar de tamaño de un verso y otro aledaño que sin respuestas no deja. No hace falta ser pareja, también puede ser un trío, más aún, hasta un gentío el que en esto meta baza. ¿Dieciséis doscientas casan con dieciocho? ¡que lío! |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) 2006 |
16.820 | No creo que a usted lo consuele mi intervención por ahora, no es cosa nada inodora, para mí muy bien no huele; aquí no hay nadie que cuele que es «payador perseguido», más bien creo que es un ido, no tiene nada de encomio. ¿No será de un manicomio de donde usted ha salido? ¿Qué pasa si analizamos su rara presentación? Mezcla Lulú y ruedas con caracú ¡eso es de insano! ¿Puchero y jineta? ¡vamos! hasta ahí... lo admitiría más yo que usted cambiaría lo de bola y bicicleta pues por llevarlas muy prietas la voz se le aflautaría No salgo de mi extrañeza lo rápido que se pega, aquí el primero que llega con pájaro en la cabeza a los demás endereza rumbo a la misma locura, ya mi meninge está dura. No se si podré contar dieciséis ochocientas (par) y otras veinte si me apura. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) 2006 |
17.416 | Si profesor necesita, no sé hacia donde mira en esto de afloja y tira. El que suscribe le invita (y sin ponerse levita) a apuntarse en su academia, no se trata de blasfemia, tengo fama acreditada: ISO 9000 ¡no es nada! La calidad sí se premia. Pasaron por mi instituto gentes de todas las clases, algunos no eran capaces de hacer la “o” con un canuto, no me será usted tan bruto de no hacer un estrambote, mas le digo de rebote que me asalta a mi un presagio: ¡Acusará usted de plagio al autor de Don Quijote! Si usted del mundo se dice escuche lo que le entono, en la Argentina hay un Nono (creo de origen fenice) que convierte al infelice que está así por no saber como la rima ha de ser. Si quiere lo recomiendo. Diecisiete van saliendo Cuatro, uno y seis, siquier. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) 2006 |
18.200 | Un profesor yo no quiero porque yo ya tengo el mío un tipo con mucho brío ¡conocedor verdadero! A fuerza de ser sincero: ¿el «Nono» a quién le ganó? diga usted, con quien payó ¡no venga con chucherías! y vea, sobre los días lo que el «profe» me enseñó: «En los días diferentes he observado en realidad de letras la cantidad y vea que justamente con seis hay tres solamente, lunes tiene sólo cinco, son el viernes y el domingo los que tienen justo siete y el miércoles, meterete, nueve dice y cantó bingo. Los días de la semana son asunto rebuscado porque mucho me han costado y no creo decir macanas. No pretendo ser banana y a fuerza de ser constante con rima media asonante yo me pregunto a mi modo: ¿por qué será que todos empiezan con consonante?» ¿No estuve maravilloso? dígame: ¿no impresioné? Como verá, estudié por hacer algo grandioso. Aunque no sea majestuoso y yo siga aquí aprendiendo ahora le voy diciendo quedan en este momento: dieciocho mil con doscientos y yo sigo componiendo. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo) ![]() |
18.770 | Perdone la intromisión sólo un momento he venido a decirle al «perseguido» que preste gran atención. Yo con total devoción digo algo que es oro en polvo: no pido peras al olmo ni al nogal pido bellotas pero toma a la chacota esta payada, ¡es el colmo! Y escúcheme jovencito va el consejo de un mayor que supo ser payador desde épocas de mocito y ahora ya grandecito puede darle orientación. Preste total atención y no quiero censurar... ¿por qué no se va a payar al «Banco de la Nación»? ¡Roberto discúlpeme! el mocito me alteró mis años no respetó mucho, por lo que se ve. Y quiero decirle a usted sin que sea una patriada y en forma no rebuscada: dieciocho mil, haga cuentas, más setecientos setenta quedan en esta payada. |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). 2006 |
19.756 | Permiso pido de afuera para aquí participar no pretendo incomodar de antemano, soy sincera, me gusta la cocedera cuando la hacen de mariscos, lo digo por si Francisco organiza una comida, yo aportaría las bebidas para mojar los mordiscos. Desvergonzada parezco pues aún casi sin llegar ya me pretendo colar en este gauchesco lance, espero salir del trance ya que leyendo lo que hay veo mucha gente guay en este precioso ruedo y dije ¿por qué no puedo presentarme? ¡qué caray! Por lo que he leído aquí doy por bueno al «nono Lolo» que desde el sur ¿por el polo? florece cual alelí. Igualmente descubrí a Roberto de Canarias que toca cuestiones varias con carácter distinguido, y al «payador perseguido» sus profecías visionarias. Manifiesta bisoñez, este escrito causa mofa, ya voy por la cuarta estrofa y se me nota endeblez, primero cuento hasta diez y otras diecinueve mil no encajan ni de perfil, veo fatal mi preludio y no por falta de estudios: soy perito mercantil. Les juro que aquí se acaba: Los miles son diecinueve, ya lo pongo de relieve con setecientos, sin traba trabajaré como esclava usando cifras y rimas, con cincuenta se aproxima. ¿Cómo termino esta tienta? Incluyo seis en la cuenta. ¡Me quito un peso de encima! |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |