(Las frases autorreferentes anteriores, están aquí)
30.231 | Otra vuelta de tiovivo, ya me toca nuevamente tener que hacerme presente como «aviso de recibo» y con el pie en el estribo para lanzarme de lleno a este grupo que en su seno alberga tantas facetas, que jugando cual ruleta aciertan haciendo «pleno». No creáis que jugadora soy por nombrar la ruleta, lo uso como pirueta en esta acción rimadora, me confieso pecadora aunque sea una nadería pues a mí me parecía falta de educación no aprovechar la ocasión para desear un ¡bon dia! Pasada la introducción y ya entrando en la materia que no cunda aquí la histeria por causa de mi facción que no exige intervención estética pues me guarda una interioridad gallarda a prueba de bombardeo y al «payador» le deseo que tenga una ¡bona tarda! Como envuelta en celofán terminaré yo esta estrofa, sin que esto sirva de mofa, saludando en catalán y con esta estrofa van casi arribando al cenit (escribiendo bit a bit) para el Nono mis saludos Roberto y Paco, que crudo me lo ponen ¡bona nit! Ante tanto galanteo me siento como en las nubes junto a esta cuenta que sube aparejada al albeo de versos que sin rodeo como campanas repican aunque me queda una «mica» de duda porque Roberto con el pecho descubierto a una fémina critica. ¿No será destinataria de tan directa soflama a lo mejor una dama de ínsula Barataria? ¿O será de Gran Canaria a la que él se dirige y que al amar no lo elige? Mientras tanto cuenta tú: Tres, zero, dos, tres, i u en catalán te lo dije. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
33.000 33.066 |
Retomo mi alocución cantando como el juglar, sin querer abarrajar, porque estoy en transición. Es que dada la ocasión estoy estudiando mucho hablo poco, mas escucho, consulto los diccionarios y en todo el vocabulario me estoy poniendo muy ducho. Al idioma complicaron vericuetos de la lengua mas esto a mi no me mengua al contrario me agrandaron. Y nada me amedrentaron al menos perennemente, tal vez inconscientemente y tras un breve intersticio digo con gran sacrificio ¿será provechosamente? Como ve, Nono, investigo aunque se está complicando pues algo me está fallando, ¡yo no hablo sin motivos! Es que encuentro parecidos entre la elle y la i griega. Me ha creado una refriega ya que además de cantor del «yeismo» soy inventor, ¡y escrito! ¿quién me lo niega? «Yo ayer yené el gayinero con unos cuantos poyitos que al yegar a grandecitos yo yevaré al matadero. Yenar mi estómago quiero de poyos a la parriya no será tarea senciya, lo digo así yanamente, pues parriyero eficiente mucho por su ausencia briya». Me voy por donde he venido saludo a Ana y a Roberto también al Nono, por cierto, de Francisco no me olvido. Por eso ahora yo digo: los que forman un montón TREINTA Y TRES MIL que ya son y con sesenta y seis más, puedo retirarme en paz. ¡Y hasta próxima ocasión! |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo) ![]() |
33.850 |
¡Salud a la linda gente! El nono Lolo, a su modo, hoy quiere brindar con todos y en forma muy diferente. Dado que soy consecuente al payador perseguido en este momento digo: ¡Muy bien arrancó muchacho mas después un mamarracho, lo suyo para el olvido! De mí mismo quiero hablar no es que sea egocentrista ni que las vaya de artista, sino algo quiero comentar. Y ya en tren de continuar con esta, mi explicación y creo que con razón lo que viene es importante y para mí lo es bastante, escuchen con atención. Ha llegado nuevamente la hora de retirarme ya que puedo dedicarme a esto muy brevemente, algún tiempo solamente yo faltaré a esta reunión. Con mi mayor emoción va mi abrazo mas profundo y todo el cariño del mundo ¡lo digo de corazón! Para Ana, la catalana, a Roberto, viejo amigo, y al perseguido les digo que lo mío no es macana. Aquí con todas mis ganas quiero, para terminar los treinta y tres mil dejar mas ochocientos cincuenta que Paco haga las cuentas ¡me retiro a descansar! |
Luís Ernesto Carelli, El «nono Lolo» (Argentina). 2006 |
34.853 | El que en esta actividad salir indemne prefiere le aconsejo, si lo quiere, que lo acepte de verdad con la deportividad que exigen ciertas usanzas, a veces son alabanzas, no todo aquí va a ser malo, y si existe un varapalo forma parte de la chanza. Pero en el fondo es cariño, aunque parezca una ofensa, pues quien ofende compensa avergonzado cual niño con un abrigo de armiño, unas joyas con diamante, cosita insignificante, tontería, nimiedad. ¡Es pura casualidad que ocurra algo semejante! Como verá quien se asoma a esta ventana indiscreta, quise decir... que es inquieta, estamos siempre de broma porque en este daca y toma, en realidad toma y daca, toda la angustia se aplaca y se transforma en jolgorio con variado repertorio estruendoso como traca. Las alusiones tratadas en que se meten con una, sin que haya razón alguna, luego sirven de coartada para con pluma afilada, a manera de estilete, usarla como el florete en la práctica de esgrima que ocasión no desestima y hasta el fondo se la mete. Relatados pormenores que dan forma a esta cuestión espero la comprensión de quienes ven desamores, la iglesia tiene doctores que expliquen esto mejor, y les pido por favor contar si tres, cuatro es junto a un ocho, cinco y tres un número con valor. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
35.475 |
Las estrofas anteriores resultan intrascendentes, aunque aclaran a la gente qué pintan estos señores, pretendidos verseadores, sus métodos y criterios para impartir magisterio como un entretenimiento sano y limpio, de momento, con un halo de misterio. Sigo yo escurriendo el bulto a enfrentamiento directo, aunque más que el intelecto el corazón, no lo oculto, se convierte en un tumulto de sentimientos ardientes, si le sigo la corriente, como borracha de vino, me llevará a mal destino y eso sería deprimente. Por eso, aunque de pasada, no puedo hacer caso omiso, asumí yo el compromiso de nombrar a esta camada: Roberto con su payada, el “perseguido” en disputa con el Nono, y ya computa treinta y cinco mil de un brinco, más un cuatro, siete y cinco, suma Paco y su batuta. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
36.086 |
Avanzar poco se puede adelantando trabajo porque si aquí un verso encajo parece que fuera adrede que alguien renuncia o que cede y que tira la toalla diciendo que tal vez vaya a volver más adelante. Por hoy ya hice bastante y me voy para la playa. ¡Es que me da a mí un coraje...! Que mi canto desentono con la noticia del Nono que a su rumbo da un viraje, no creo que para ese viaje las alforjas necesite, salvo que sea un escondite donde guarde cobardía, pues es necesaria hombría para seguir el envite. No aspiro a que este saludo se convierta en un sermón, quizás quiso ser zumbón, quizás lo quiso y no pudo y así la ley del embudo a todos aquí nos deja, treinta y seis mil son las quejas más ochenta y seis reclamos, al Nono aquí lo esperamos sonrientes de oreja a oreja. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
38.259 |
En esta mi intervención quiero enfocar bien la cosa, no sé si habrá quien me tosa pues cargado de razón le daré un buen revolcón a quien se ponga delante, no voy a dar ahora el cante pero vengo rebotado y daré por todos lados, como aviso ya es bastante. Por la dama empezaré como debe un caballero que reprocharle no quiero aunque tendría porqué pero no me entretendré, otro tema me reclama y la alabo a Doña Ana que despejó sin problema la aclaración del sistema de esta disputa pagana. Porque ha dejado bien claro, con mucha fuerza, no poca lo que a todos nos convoca sin vergüenza y sin descaro: ayudar a que el ignaro un poco deje de serlo para volar como un merlo en busca de libertad, esa es la pura verdad aunque les cueste creerlo. Terminada la alusión a la sección femenina lo que sigue a mí me anima ya que me cae el marrón, se lo aviso sin traición, porque a nadie aquí se engaña que al «payador» darle caña me dejan de compromiso ya que se va quien no quiso seguir en esta maraña. No dudo que el «perseguido» continuará en el combate, el corazón ya me late aguardando aquí su envido, pero ante todo le pido que respetemos las leyes y no actuemos como bueyes pateando así el diccionario porque yo soy partidario de quedar como los reyes. Y quiero dejar patente que lo dicho el otro día que de «poyos yenaría el gayinero» ¡infidente! Lo que llenó de repente fue de «elles» su talega, con las letras no se juega salvo que sea original y no me pareció tal lo que dejó en esa entrega. Y ahora la despedida de uno que se va y se viene, se ve que no lo entretiene suficiente la partida, ya que si esto es ley de vida está en todo su derecho, váyase no más al lecho si lo que tiene es cansancio, cuídese usted de ese andancio, nos quedamos al acecho. Porque no es primera vez que nos anuncia su fuga y fresco como lechuga al tiempo con algidez vuelve a encaminar los pies hacia este magno destino, la verdad, no me imagino lo que tiene en su cabeza, a ver si una vez confiesa ¿o utilizamos ricino? Aunque no me lo haya dicho asumí que a mí me toca usar la forma barroca o portarme como un bicho para meter en el nicho a su oponente campero, le digo que yo prefiero hacer gala de señor y encontrará al «payador» cuando usted regrese, entero. Y porque me da la gana voy terminando yo mismo sugiriendo que un bautismo de madrina tenga a Ana y como Nono Guadiana renombremos al mocete deseando que su billete sea de ida y de vuelta
y su ausencia esté resuelta, muy pronto, en un periquete. Si aclaración necesita sobre el nombre de Guadiana le dejo a la catalana que por aquí nos visita con su sapiencia exquisita de ríos peninsulares con treinta y ocho millares más dos centenas que entono ¡hasta pronto amigo Nono! Con cinco y nueve de achares. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) 2006 |
39.000 | Aquí estoy porque he venido, y porque he venido estoy, y crean que no me voy si yo no soy bienvenido. La vergüenza la he perdido desde mucho tiempo atrás, caradura por demás he sido soy y seré, por eso digo y diré ¡«cararrota», pero en paz! Y viéndolo diferente, tal lo que dice mamá, (que discrepa con papá) vos nene sos un demente y también un inconsciente que el rumbo ya ha perdido. No te hagás el distraído esto tenés que creer ¡que no se puede perder lo que nunca se ha tenido! Yo ya lo dije una vez, papá opina diferente y dice frecuentemente «mucha vergüenza tenés al derecho y al revés y ya lo has demostrado». Sin ser muy complicado él repite sin zozobra ¡vergüenza es lo que te sobra ya que nunca la has usado! Como ven no coincidimos papito, mamita y yo mas nunca nos preocupó ya que así bien vivimos, es que no nos mentimos y siempre vamos de frente. Y ahora de repente digo con voz varonil acá treinta y nueve mil y me retiro sonriente. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo) ![]() |
39.800 |
El «jovato» se ha marchado y yo puedo payar en paz, me retaba por demás ¡es un hombre complicado! Mis versos no le han gustado mucho por lo que se ha visto mas como siempre resisto por pensar en mi futuro pues antes era inseguro ¡y ahora no sé! y listo. Yo sé que soy rebuscado en este arte de payar, es que no puedo rimar sin algo antes prearmado. Y aunque no esté preparado yo acá seguiré insistiendo mis décimas componiendo y rimando con gran fuerza no habrá nada que me tuerza ¡créanlo no estoy mintiendo! «Cultivo una rosa blanca en el jardín de mi casa», dijo la vieja Tomasa que es una mujer muy franca, que los pastitos arranca en julio como en enero y hasta en el mes de febrero para cuidar bien su rosa que quiere que sea hermosa y de aroma verdadero. Cardo ni ortiga cultiva tan solo una blanca rosa ella quiere que sea hermosa tal cual una «siempre viva». Y sin parecer «ortiba» les dejo en esta ocasión treinta y nueve mil que son más ochocientos sumados, y doy un paso al costado porque ya son un montón. |
«El payador perseguido» (ciudadano del mundo) ![]()
ortiba (lunfardo) = delator, persona embromada. |
40.000 |
Tuvieron la deferencia de servírmelo en bandeja. ¿Cómo plantear una queja ante esta honorificencia? Y aprovecho la incidencia que ya pongo de relieve: Cuarenta mil en el debe mas ninguna en el haber y ya se lo hago saber, porque deseo ser muy breve. |
Ana Bol i Zantes, (Girona, España) 2006 |
42.000 |
Al llegar a las diez mil hubo uno que desertó y luego se arrepintió regresando a este redil, no fue una mentira vil la argumentada en su día pues le dura todavía con alguna intermitencia y notamos ya la ausencia del Nono y su fantasía. Porque si él participara como erudito que paya seguro que no soslaya lo que en el verso depara aquel que mete cuchara como si esto fuera sopa soliviantando a la tropa con versos cual herejía y esta página la hería como bala a quemarropa. Estimado «perseguido» dos puntos le siguen a esto, ante usted aquí protesto porque es por todos sabido que más que verso un bramido parece lo que aquí suelta, cuando el Nono esté de vuelta no le arriendo la ganancia, yo cuidaría la distancia por mantener facha esbelta. Es que en qué cabeza cabe no considerar naufragio el hacer uso del plagio que ni usando bienmesabe eso se traga y es grave blasfemar de un modo así y creer que es baladí usar cultivo de rosa pues ignorante es quien osa plagiar a José Martí. Porque marcando distancia entre un plagio y una cita la erudición explicita Copani con elegancia, «la marcha de la abundancia» muestra al mundo en su trabajo que aún faenando a destajo «lo que abunda es la escasez» reiterando así otra vez la penuria del de abajo. Usted se hará la pregunta ¿para qué me cuenta esto? Lo pongo de manifiesto porque en sus versos trasunta y malamente los junta los de Martí con barullo quedando como un capullo pues la escasez en que abunda es de métrica rotunda. ¡Lo de payar no es lo suyo! Y si no los revisamos «¡y ahora no sé! y listo» pone, le pido que me perdone pues si sílabas contamos son dos las que le reclamo del «pone» que yo le pongo salvo que usted quiera tongo pero equivocó el lugar, aquí se viene a rimar con métrica y sin rezongo. Hay más para comentar pero no quiero que piense que por ser yo canariense le vengo aquí a apabullar, seguro que al silabear confundió una sinalefa creyendo que era dialefa siendo así que resultó que en el verso construyó la casa por la ajaquefa. Mas lo que sí yo le admiro son sus dotes de galán sirviéndole cual Don Juan deja a Ana en un suspiro espacio en este papiro para que ella lo concluya a la manera muy suya un múltiplo de diez mil y corto pero febril lo dejó sin meter pulla. Y va llegando la hora de que le ceda su turno no encuentre en esto embadurno ni torcedura ni escora simplemente aplacadora acción de seguir un rumbo y le traigo aquí en mi lumbo cuarenta y dos mil ofrendas con una carga tremenda y a descansar ya me tumbo. |
Roberto (Las Palmas de Gran Canaria, España) 2006 |