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FRASES AUTORREFERENTES

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43.580 Y yo he entrado atropellando,
casi sin pedir permiso,
así la ocasión lo quiso
porque me estoy enojando.
Mucho a mí me están retando,
ahora se agregó Roberto,
ya que me dice, por cierto,
que además soy un Don Juan
y que las voy de galán
dejándome un gran entuerto.

Yo lo dije al ingresar
cuando me di a conocer,
soy malo y lo puede ver:
«mejores podrá encontrar».
Y le vuelvo a asegurar
que soy horrible payando
malísimo soy rimando
y de métrica espantosa,
mis coplas son desastrosas,
lo admito, no ando arrugando.

Como malo soy «junado»,
por algo soy perseguido,
pocas veces bienvenido
y las más, soy ignorado.
Esto no me ha amedrentado
recurro a todas mis mañas,
aunque yo lo hago sin saña,
tan solo quiero payar
a nadie quiero dañar,
¡no soy de mala calaña!

Les «robo» a algunos poetas,
más al canto popular,
pero debo asegurar
que lo hago en forma discreta.
Y le digo en forma escueta
estoy en la encrucijada
si seguir en la payada
o dedicarme a otra cosa
tal vez la venta de rosas
o simplemente hacer nada.

Mi problema no es dinero
sino lo que ahora sigue:
¡el talento me persigue
pero yo soy más ligero!
Ahora quiero ser sincero
esto a mi me gusta mucho
y aunque yo no esté muy ducho
lo intento de todas formas
hago payadas sin normas
aunque no valgan un pucho.

Por ejemplo ayer pensando
se me ocurrió una payada
que yo no sé si es pavada
pero que ya estoy planteando.
Ahora voy anticipando
de lo que se trata esto
espero no ser molesto
tan solo es adivinanza
y tengo mucha confianza
que la descubrirá presto.

Musical yo puedo ser
y relojera otras veces,
también, por si le parece,
sensata a más no poder,
hasta a veces parecer
una medida cualquiera
la que a veces vocifera
dentro de un arma de fuego.
Espero que me de luego
una respuesta sincera.

Ahora me voy retirando,
ya le cedo el turno a Ana,
sin querer hacer macanas
yo voy a seguir cantando.
Por eso les voy dejando
con mis ganas juveniles
cuarenta y tres, de los miles
más cinco, de las centenas
con ochenta, las decenas
y retomo mis carriles.
«El payador perseguido»
(ciudadano del mundo)









junado/junao (lunfardo) = Persona o cosa vista o conocida.

44.810 Resulta que a mí me toca
el trabajo de «hombre bueno»,
se lo digo al que es ajeno
porque extrañeza provoca
que quien habla el sexo troca,
pareciendo peregrino
que el género femenino
lo convierta en el de hombre,
y es que así tiene por nombre
quien media en un desatino.

Es figura del Derecho
la que se ejerce de «bueno»
intentando poner freno
a una disputa de hecho
y evitando, con provecho,
que sea un juez quien con pudicia
decida con su pericia
lo que es mejor o peor
pues lo «justo», ¡qué dolor!,
se riñe con la «Justicia».

Con síntesis yo no puedo
explicar aquí las cosas,
no todo es color de rosa
y como siempre me quedo
llenando estrofas al bledo
sin llegar a la cuestión,
se trata en esta ocasión
de al «perseguido» y Roberto
solucionarles su entuerto
para que entren en razón.

Es que «a buen entendedor...»
no creo que seguir yo deba
y los pongo aquí en la prueba
de comprenderse mejor
convirtiendo en un honor
esta página que aloja,
bien inhiesta y nada floja,
las rimas, yo soy testigo,
y que no les saquen, digo,
a los dos tarjeta roja.

Intenté ser bien concisa,
cosa que no he conseguido,
y le digo al «perseguido»
que la que habla precisa
no continuar de esta guisa
abundante en mezcolanza
y en cuanto a la adivinanza
cuya solución requiere
no la sé, mas si prefiere,
me resuelve la dudanza.

En las cuentas ya me meto
de cabeza sin remedio
para librarlos del tedio
de esto que no es ni un soneto
ni un cuarteto, ni un quinteto,
apenas si con un hilo
hilvanado casi al filo
millares cuarenta y cuatro
y haciendo un poco teatro
ochocientas diez, ¡qué estilo!
Ana Bol i Zantes,
(Girona, España)
2006
46.239  Mfsbrrdd… ¡mecachis!,
no me salen las palabras,
¿es magia de abracadabra?
¡Que se acallen los mariachis!
Mi índice en la boca está ¡chis!
¡Callad! A todos les pido,
destocarse es lo debido
pues con pasos de gigante
ya no rima como antes
el «payador perseguido».

Me ha asaltado a mí un resuello,
no he podido coger tino,
su aporte ha sido divino,
ante usted inclino el cuello,
¡qué menos hacer por ello,
qué majestuosa poesía!
Ya quisiera que sea mía
esa tremenda avidez
de soltar con lucidez
cual si fuera una elegía.

No quiero pensar yo mal
como negando su mente,
¡pero es que es tan diferente
lo que escribía con lo actual!
que este cambio radical
operado en su oratoria
lo introduce ya en la Gloria
y si esto fuera un concurso
con su florido discurso
podría ya cantar victoria.

Es que hasta en el corolario
le salió esta redacción
redonda como un balón
de fútbol (reglamentario)
ya que en verso extraordinario
sin que la rima se pierda
hace que el polvo yo muerda
dejando una adivinanza
y buscando semejanza,
mi mente ya no concuerda.

Yo casi me desintegro
empezando por las uñas
¡Cuánta riqueza que acuña!
No sabe cuánto me alegro,
mas,… ¿sabe lo que es un «negro»
usado en literatura?
Porque si a mí usted me apura
leer sus versos me deja
la mosca tras de la oreja
con este cambio de hechura.

No me quedan ya más fuerzas
después de tanta alabanza,
mi intelecto ya está en danza
y espero que no se tuerza,
por cierto ¿con quién almuerza?
Porque compartiendo mesa
puede ser que mi cabeza
aprenda de su intelecto
y yo asumo, por defecto,
que pago la cuenta nuesa.

Y mencionando la cuenta
recuerdo que me olvidé,
por rendirle culto a usted,
que lo que aquí se regenta
es que resulte opulenta
de letras y educación,
a Ana pido perdón,
cuarenta y seis son los miles
¡ay si fueran mis abriles!
Dos, tres, nueve de rondón.
Roberto
(Las Palmas de Gran Canaria, España)
2006
47.630 Hoy no es muy larga mi entrada
ahora mi tiempo es escaso
y no es que me «vaya al mazo»,
mis cosas son complicadas.
Es que quiero hacer payadas
que bien decorosas sean,
no me gustan cosas feas
por eso estoy estudiando,
décimas ejercitando,
señores pasen y vean.

Uno, cuatro y cinco riman
y dos con tres, justamente,
ocho y nueve solamente
y esto casi se termina.
Y mi mente se ilumina
si junto seis, siete y diez
y no sufriré traspiés
si los logro acomodar
para poderlos rimar
al derecho y al revés.

Los versos, cosa curiosa,
riman simétricamente
casi tan perfectamente
que son una cosa hermosa.
Como esto es verso y no prosa
deberé tener cuidado
no dar pasos al costado
seguir el mismo camino
poniéndole mucho tino
aunque me encuentre cansado.

A mí me cuesta un montón
encontrar justas palabras
y aunque diga abracadabra
no logro armar la oración.
Es que dada la ocasión
cuando me pongo a rimar
me da gran trabajo armar
los versos de esta manera
la cosa se hace fulera
para poder terminar.

La métrica, con razón,
mucho a mí se me complica,
el verso agranda o achica
de acuerdo a su acentuación.
O es igual, en ocasión
de ser grave la palabra
espero mi mente se abra
para hacer métrica justa,
esto si que a mi me asusta
y mas, a veces me traba.

Hay vocales que juntar
y pasa a ser desastroso
no digo que escandaloso
pero que hacen trabajar.
Tampoco le quiero hablar
de la rima y su variante
consonante o asonante
ya que esto es cosa ingrata
aunque yo meta la pata
igual yo sigo adelante.

Para mi próxima entrada
dejo al «negro» y mi respuesta
(digo, si no le molesta),
vuelvo al curso de payada.
Emprendo mi retirada
dejándole hasta mi vuelta
«el muerto» (y no armo revuelta)
por mil, más seiscientos treinta,
ahora nada me amedrenta,
ya la cosa está resuelta.

«El payador perseguido»
(ciudadano del mundo)









«El muerto» es el número 47 en la jerga de los jugadores de quiniela.

«Irse al mazo» (lunfardo) = Evitar o eludir alguna cuestión.

49.000 Pretendía ser muy concisa
por cuestiones laborales,
no voy a explicarles cuales,
no hace falta ser precisa,
mas dejo de ser remisa
y me lanzo de cabeza,
aunque delito de lesa
redacción les pareciera,
no lo dice una extranjera
sino Ana, gironesa.

En mi aportación pasada
con buena tipografía
comenté que no sabía
la solución adecuada
de la adivinanza dada,
y al no poder dar respuesta,
replicar, o dar contesta
a pregunta original,
como ignorante integral
ésta aquí se manifiesta.

Al final resultó «cuerda»
la solución con aserto
que muy bien dijo Roberto
aunque en sus versos se pierda,
lo cierto es que soy muy lerda,
para otras cosas ligera,
no me tomen por cualquiera
pues conservo aún mi honor
y a veces por un «favor»
yo daría lo que fuera.

Les aclaro, por las dudas,
que todo lo aquí antedicho
obedece así al capricho
de la rima, siempre aguda,
no quiero que nadie acuda
a los anuncios de «varios»
que en ciertos hebdomadarios
aparecen con reclamos:
«acompañándolo vamos
en sus viajes de empresario».

Se imaginan leer: «Ana
estudiante de Girona,
permanecerá en la zona
apenas una semana,
dejarlo para mañana
es perder una ocasión,
las medidas de ella son
en los extremos noventa
y de cintura sesenta,
no lo hace por profesión».


Decir esto yo prefiero,
aunque parezca tolete,
pues conmigo no se meten
los que aquí comparecieron
y me tienen de florero,
me duele no saben cuanto,
los saludos los aguanto
mas quiero moverme algo
porque creo que yo valgo
para más que vestir santos.

Que cada uno lo coja
como mejor le convenga,
voy terminando mi arenga
pues lo dicho me sonroja
y completando la hoja
les dejo la cantidad:
Cuatro y nueve de verdad
y de final triple cero.
¡Un total número entero,
miren que casualidad!
Ana Bol i Zantes,
(Girona, España)
2006
50.000 ¡Cincuenta mil a la vista!
Ya se oye por todas partes.
¿Quién hizo esta obra de arte?
¿Quién puede ser el artista?
Y sigue buscando pistas
la curiosa muchedumbre
por arribar a la cumbre
de la gran antología,
busca de noche, de día,
con el sol o con la lumbre.

En el pueblo, en las plazas
y en las grandes capitales
los rumores a raudales
se escuchan entre las masas
y con noticias escasas
de la zona de su origen
el universo ya exige
conocer de qué planeta
vinieron estos profetas
y hacia dónde se dirigen.

Algunos dicen que fluyen
por un designio divino,
otro que dice es ladino
en un delirio concluye:
un perseguido rehuye
de un ofuscado hermeneuta
que tiene su base en Ceuta,
en la Pampa o en Canarias,
hasta en Girona, y hay varias
que consultan terapeuta.

Es así que en esta cosa
que empezó por travesura
una cuestión es segura:
es fruto de la ingeniosa,
rocambolesca, rumbosa,
acción de varios chalados
que su tiempo han dedicado
a su modo soltar rienda
y admite cualquier enmienda
pues a nadie se ha coartado.

Es así como arribamos,
letra a letra, verso a verso,
con elementos dispersos,
pero con igual marchamo,
a liar en este ramo
al perseguido y a Paco
a Ana y al Nono carraco
y a Roberto que les habla,
haciendo rasa la tabla
cincuenta mil les destaco.
Roberto
(Las Palmas de Gran Canaria, España)
2006

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